viernes, 27 de enero de 2012

No nos damos cuenta del valor de las personas, hasta que EN VERDAD las perdemos...
Creemos que todo es para siempre, o no sabemos manejar el concepto de TIEMPO.
No queremos entender que, todo, por alguna extraña razón tiene que terminar.
De una bonita o de una mala manera.
Nos quedamos con el Jesús en la boca, por querer decir tantas cosas... Y no, simplemente nos tenemos que tragar y hacernos el nudo en la garganta de no poder sacar lo que nuestro corazón calla.
Si bien es cierto, que hasta que no te pasa algo super grave "aprendes" mucho y te haces fuerte, de a madrazos, pero... Aprendes.
Y por qué las comillas? Pues es como todo, en ejemplo un niño...Le compran un juguete el cual jura que lo cuidará por toda la eternidad, y de principio sí, lo cuida, pero pasa el tiempo y se le va olvidando.
Así es esto, te pasa algo grave y aprendes. Y es entonces cuando dices, si creo que le diré a fulanito lo que siento, o a mi mejor amiga que la quiero... De principio lo haces, luego se te olvida.
Así que nunca estamos contentos, realmente nunca lo estamos, es bonito guardarte secretos! pero cuando se acumulan dentro de ti... Duele, y duele bastante.
Aveces, algo dentro de ti, algo maravilloso... Que no se bien lo que es (pero muero por descubrirlo) me dice Karen estás sola. (Curioso...)
Yo no quiero estar sola, y no quiero guardarme todos estos secretos por siempre, quiero decir lo que siento y darme cuenta de TODA LA VERDAD (el que no arriesga, NO GANA). Quiero estar plena en todos los sentidos. Quiero darle el valor verdadero a los que están a mi alrededor.
Pero es difícil. Y no es que no pueda... Es que... No sé como

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